La noche había sido larga y pesada, como si el aire mismo estuviera cargado de electricidad. Liam había logrado sacar a Brith de la oficina, prácticamente arrastrándolo fuera del edificio. A pesar de la resistencia inicial de Brith, quien insistía en quedarse y ahogar su culpa en el alcohol, Liam no estaba dispuesto a ceder. Sabía que Brith debía enfrentar las consecuencias de sus acciones, y quedarse encerrado en la oficina no iba a resolver nada.
El viaje de regreso a casa fue tenso. Brith pe