Mundo ficciónIniciar sesiónEl corazón de Isabella, se agitó con violencia y comenzó a respirar con dificultad. <<Comprarla>>, ¿este hombre hablaba en serio?, ¡por supuesto que sí!, pensó sintiendo que su corazón se encogía.
Se quedó viéndolo con ojos enormes, sintiéndose incapaz de protestar, aunque internamente gritaba muchos improperios.
¡No era un mueble, un cuadro o una túnica para que quisieran comprarla!
-Lo siento, Samarck- le respond







