Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl doctor la miró con firmeza.
—Contamos con el mejor equipo de esta ciudad. Haremos todo lo que esté en nuestras manos. Pero el resto… queda en manos de Dios. Y, por supuesto, la voluntad de la paciente de seguir viviendo también es un factor determinante.
El silencio que siguió pesó más que cualquier respuesta.
—¿Y… el costo?
—Para eso, deberá consultar con el personal administrativo.
Adaline apretó las manos sobre su regazo.
—¿Cuándo tendría que re







