Los días fueron pasando, a Aithana le quitaron los puntos, ella cada día se sentía mejor físicamente, pero de pronto recordaba lo sucedido y le seguía doliendo
Esa noche, el Drago, volvía a la habitación después de arropar a sus hijos, la madre estaba alimentando al bebé y tratando de dormirlo
— Parece que está será otra noche en la que Ramsés, se resiste a dormir
— Si, al parecer todavía no se estabiliza su horario de sueño
— Bueno, me cambiaré de ropa, me pondré una pijama e iré a