En la mansión Rodríguez, todo era felicidad, por fin estaban en casa después de haber pasado por momentos de angustia
— Papá, ¿En dónde estabas? ¿Es verdad que ahorcaste a una persona? ¿por qué te portaste mal? ¿Ya te regañó mamá?
— Alessandro, esas son cosas de adultos, y no, todavía tu madre no me ha regañado, todavía no ha tenido el tiempo, lo que si puedo decirte es que ya está todo bien
— Ahhh... bueno, pero ya no andes ahorcando chicas que no te agradan, deberías de meterte a cla