Mientras bajaba las escaleras que lo dirigirían al sótano, lograba escuchar los gritos de Spencer llamándolo y pidiendo auxilio. Ya pudo imaginar las condiciones en las que iba a encontrarlo, así que no se extrañó cuando al entrar al lugar se encontró con que Spencer estaba atado a unas cadenas que colgaban del cielo de la habitación, estaba sin camisa y evidentemente golpeado con brutalidad, en cuanto los hombres notaron su presencia detuvieron los golpes y se alejaron del maltrecho hombre.