Izan pasó el resto de la tarde en su despacho, se encargó de realizar algunas llamadas perteneciente a distintos socios y negocios, solo para asegurarse que en su ausencia todavía marchado como debería. Aunque Noah le había asegurado que no se había presentado ningún percance, nada como poder verificarlo de primera mano, esa era una de las claves del éxito de sus negocios.
Luego se sentó a disfrutar de un trago, sentado frente a su escritorio no podía dejar de pensar en lo idiota que era su h