—Ya he llegado cariño, perdona la demora, tuve asuntos que atender — Ian le regaló una amplia sonrisa.
—No te preocupes— dijo Candace sin ánimo en su voz, estaba completamente sumergida en la tristeza. Ian, se sentó frente a ella y la miró — tampoco es que llevo mucho esperando, acabo de llegar.
—Bien. Me ha sorprendido la urgencia de tu llamada, mi amor. ¿Ocurre algo?
—Ocurre de todo— dijo suspirando, sacó el hermoso anillo de compromiso de su dedo y lo colocó en la mesa, bajo la sorpresiva mi