La felicidad de Amelia.
Por fortuna para Grace, desde aquel momento Spencer se mantuvo alejado de ella, también había sido muy afortunada porque Izan, había logrado resolver sus asuntos más pronto de lo que esperaba y pudo volver a casa para la noche siguiente. Desde aquella noche en la que Spencer salió de su habitación hasta el momento en que Izan volvió a casa, solo lo había visto un par de veces y en ambas ocasiones se había encargado de mirarla como si llevara en el corazón una profunda pena, para luego bajar la