El fruto de una traición.
Nathalie observó a la hermosa rubia frente a ella, miraba al pequeño Dylan como si fuese solo un trofeo, no como un pequeño bebé sino como aquello de que de lo que podía alardear. El instinto de Nathalie la llevó a acercar más a el pequeño contra su pecho, buscando darle protección. La mujer sonrío maliciosamente.
—Bien, dame al bebé, es hora de que conozca al fruto de la traición— Nathalie se quedó aturdida ante las palabras de aquella mujer, ¿Fruto de la traición?, pensó descolocada, ¿Cómo