~POV de Jacob~
La tenue luz de las vidrieras se filtraba a través de las pesadas cortinas de mis aposentos, arrojando arcoíris fracturados sobre el desgastado escritorio de roble donde yo estaba sentado, fingiendo revisar las notas del sermón de mañana.
Pasaban de las nueve, el zumbido urbano de la ciudad afuera... taxis tocando el claxon, sirenas distantes, desvaneciéndose en un rugido sordo contra los gruesos muros de piedra de la Catedral de Santa María. El coro se había dispersado hacía una