Mundo de ficçãoIniciar sessãoGregory la veía dormir a su lado y no lograba salir de su asombro. No se parecía en nada a la mujer de hacía unos momentos, la llena de erotismo. Así, dormida, eran tan dulce. Y por primera vez en mucho tiempo su cielo se había despejado. La abrazó más fuerte, no fuese cosa que solo se tratase de un sueño y ella se esfumara; pero Adele se estiró al sentirlo y se acomodó un poco más. No era un sueño.
¿Qué iba a hacer ahora? Porque por mucho que luchaba y se reprimía, ya no podría dejarl







