En la sala de enfermo, Bosco estaba hablando con alguien por teléfono, tras oír la voz, levantó los ojos, —¿Carlos te ha llamado?
Cecilia puso los ojos en blanco, —me dijo que te estabas muriendo y me pidió que viniera a firmar el consentimiento para abandonar el tratamiento y llevarte a la cremación.
Entró y se sentó en la silla que había junto a la cama.
Había preguntado al médico que él tenía calambres estomacales provocados por beber con el estómago vacío, así que podía marcharse cuando remi