Lidia se cubrió el pecho y se levantó, sentía que esta noche la habían estimulado mucho, y no podía seguir cenando. Cecilia intentó apoyarla, pero ella se negó, —Necesito estar tranquila, cuando terminen de comer, salgan. Hoy he sufrido tanto.
Hizo un gesto con la mano hacia Carmen: —Dales la invitación.
Carmen se la entregó a Cecilia la invitación y se dirigió a la cocina. Aunque Bosco fue quien la contrató y ahora que los dos estaban a punto de divorciarse, estaba más que justificado que se la