Cuando terminó, Bosco la abrazó, calmando sus acelerados latidos, estaba cubierto de sudor, como si lo hubieran sacado del agua, —Ceci, ya estoy de vuelta, me quedo con el Grupo Borja, no voy a dejar que quiebre, cuando tengas la oportunidad puedes dejar tu trabajo y volver a ser la restauradora de artefactos que tanto te gusta.
Todavía se notaba un resuello en su voz, —Desde que entraste a trabajar al Grupo Borja, no he visto más que cansancio e infelicidad en tu rostro, Ceci, esa explosión de