Capítulo 249 Debía haberse liado con muchos hombre para tener tantas oportunidades
dijo Bosco: —Tú... —¿tienes que estar tan cachonda?
Se contuvo, por fin encontrar una forma más civilizada de decirlo desde su mente caótica, —¿no sabes contenerte?
Había olvidado por completo las palabras que le había dicho a la muñeca de conejo.
—Son necesidades fisiológicas normales, ¿qué sentido tienes refrenarte? Además, di a tu amigo que deje de hacer daño a su mujer…
Continuó ella, —No hace falta un psiquiatra. A buscar a otra mujer que le acaricie, tal vez vendrá su verdadero amor pronto