Carlos no pensó que fuera tan amable de recordarle, y el fuego le quemó por dentro, —Mierda, ese es el móvil de mi empresa, yo soy el que tiene una empresa de cine y televisión, es normal tener unas fotos de mujeres, que me mandan el CV en mi buzón.
Solo quería romperle el móvil en la cara a Bosco.
Cuando Bosco llegó al hospital, ya era de madrugada, la enfermera le comprobó el número de sala de Cecilia, —señor, ya ha pasado la hora de visita, si quieres visitar a la paciente, por favor vuelvas