Al día siguiente era fin de semana.
Cecilia y Lidia tenían una cita para ir de compras, la cual fue concertada unos días antes, ella estaba un poco indecisa en ese momento, después de todo, Bosco y ella ya se habían divorciado, y luego acercarse demasiado a su ex suegra, causaría malentendido.
Pero Lidia insistió, Cecilia tenía que aceptarla.
Estaban frente al centro comercial de lujo más grande de la Capital Imperial, Lidia tomó a Cecilia de la mano, la observó: ni llevaba un solo artículo de m