El maestro Ortega percibió que el ambiente entre ambos era sensible: —Cecí, ¿quién es?
Cecilia estaba a punto de hablar cuando oyó a Bosco detrás de ella: —soy el marido de Ceci, voy a recogerla.
Dijo, y tiró de ella hacia sus brazos.
—Sí, es mi marido —Cecilia se congeló—, siempre tiene mucha cara, ¡qué molesto!
El maestro Ortega se rio de sus palabras, —se preocupa por ti, es un lugar difícil de encontrar.
Esta calle estaba llena de edificios antiguos, la tienda que eligió no era un lugar famo