La Tía Yasmine se sobresaltó ante tal conmoción. Shaun destrozó todo lo que había en el comedor y en el salón como un loco, con la sangre rezumando de sus manos.
Inmediatamente llamó a Catherine, pero ella no le respondió.
Al ver que el hombre parecía perderse más a sí mismo a cada segundo que pasaba, no tuvo más remedio que llamar a Shelley.
La Tía Yasmine no tenía ni idea de cómo manejar el temperamento del Primer Joven Amo. Recordó que la enfermera lo había cuidado bien los últimos días.