"Rodney, ¿aún no has superado a Freya?". Sarah quería fingir ser de mente abierta, pero no podía tolerar la mirada celosa de Rodney. "Sé que ahora me veo fea y horrorosa. No puedo compararme con ella en absoluto...".
"Sarah, deja de decir esas cosas. Ya no siento nada por ella desde que te lastimó", dijo Rodney mientras le tomaba rápidamente las manos y bajaba la cabeza.
"No me mientas. No te gusto. Por eso sigues negándote a tocarme aunque estamos casados". Sarah sollozó.
"No, no es por eso.