“No le dí en la cara. Qué pena”, bromeó Freya.
“Tú…”. Los ojos de Rodney se llenaron de ira. “¿Eres humana? ¿Dónde está tu conciencia? Si no fueras mi esposa, habría llamado a la policía para que te arrestaran. Además, Sarah sigue diciéndome que me olvide del incidente. Todo lo que quiere es que estemos bien, pero ni siquiera puedes dejarla en paz”.
“En ese caso, tengo que agradecerte por no hacer que me arresten”. Freya se rio. En ese momento, su odio por Rodney se intensificó.
No importa qu