Elle se acercó a Yael y le dio una bofetada en la cara, haciendo que la mitad de su rostro se hinchara.
“¡Argh, Elle, p*rra!”. Yael gritó. “¿Cómo te atreves a pegarme? Haré de tu vida un infierno. Te lo digo, Shaun Hill no eres el mismo que antes. Si eres inteligente, será mejor que nos dejes ir. ¡De lo contrario, te mataré!”.
“Hablas demasiado”. Elle le abofeteó el otro lado de la cara para equilibrarla.
La boca de Yael zumbó. Estaba en tanto dolor que no podía hablar. Solo podía mirar a Cha