Gideon Cross
Con un último beso en sus tiernos labios me despido de Tessa. Antes de salir me coloco mi saco. Horas eternas me esperaban deseando estar entre sus piernas, esta mujer se estaba volviendo una obsesión.
Cierro la puerta tras de mi para dirigirme a mi asistente Sandra quien me espera con los documentos listos con una sonrisa en sus labios rojos, esta mujer es muy eficiente sin embargo todavía no entiende los limites. Que me la follara un par de veces no significa que podía actuar com