Capítulo 57: Porque el muy cabrón es listo.
—No sabes cuánto lo siento Ava. —Habló Sol con la voz rota y su cuñada la abrazó. —Tenía que haber asumido mi responsabilidad en la muerte de Otto, de haber sido así tú no hubieras tenido que pasar por todo esto.
—Ni lo pienses Sol. —Habló Ava con seriedad mirándola a los ojos. —No me arrepiento de nada y si tuviera la opción de volver a aquella noche tomaría la misma decisión. Tú seguridad y la de mi sobrina dependían de eso.
—Tu hermano jamás creyó en tú muerte. No dejaba de mencionar vuest