Capítulo 36: Huye cobarde.
Ava se estaba peinando delante del espejo, contenta mientras miraba todas las cremas y productos de belleza que Reagan había mandado comprar para ella, para sus cuidados personales. Cuando de repente Reagan entró en la habitación eufórica sujetando algo en la mano.
—¡Ava, Ava! —Exclamó la chica dando saltitos.
—¿Qué ocurre Reagan? —Preguntó y la chica le entregó el periódico de aquel día, algo que Reagan había empezado hacer cada mañana.
—¡Mira, tu hermana sale en la portada! —Señaló y Ava s