Punto de vista de Rainbow
La semana después de la casa de la playa se sentía diferente.
No diferente en el mal sentido, sino más profunda. Más real. Como si hubiéramos cruzado un umbral invisible y todo se hubiera enfocado con mayor nitidez.
Damon cerró la compra de la casa de la playa en un tiempo récord (al parecer, cuando eres multimillonario, el papeleo avanza más rápido), y para el jueves ya estaba hablando de qué muebles comprar, qué colores me gustaban y si prefería una estética moderna