Victoria y Alex habían pasado la mejor tarde junto con su madre, disfrutaron de una linda tarde en el parque y de unos cuantos helados, lo cuales de seguro y no dejarían dormir a Alex, pues comió tanto chocolate que de seguro y mantendría a Julia ocupada toda la noche detrás de él.
—¿Qué tanto piensas Julia? —le pregunto Vivían, ella al igual que Sofía había ido al parque solo que Sofía estaba en la piscina de pelotas con los niños.
—En muchas cosas, ya sabes por más que quiere desprenderme de