Julia camino con Leo hacia la casa, pues no había nada que sospechar, el era el hombre que ella más amaba, además que la estaba trabajando como una princesa.
Leo la tomó de la cintura e hizo que ella se girara, y sin que ella pudiera responder se apoderó por completo de sus labios, era fuego, deseo y quería tomarla ahí mismo, y más por qué sentía que debía hacerlo después de verla llegar con otro hombre.
Pero Leo no debía sentirse así, pero si cuerpo la reclamaba y quería sentirla, antes de cla