Mundo de ficçãoIniciar sessãoDavid se movió en su cama y, en medio de la oscuridad, sintió a su lado el cálido cuerpo de su novia. Ella lo tenía rodeado con sus brazos, como siempre hacía, y una sonrisa se pintó en su rostro. Respiró profundo, y ella se movió con cierta pereza despertando también.
—Estás aquí –susurró él—. Mi amor. Estás aquí.
—¿Y dónde más ib







