Capítulo 19. Extrañas confesiones.
La tarde siguiente, al regresar del seminario, Elijah va a saludar a su padre a la oficina y se sorprende al encontrarlo triste y abatido.
—Elijah, hijo mío, gracias por venir—dice su padre suspirando profundamente.
—¿Te pasa algo, papá? — éste levanta la vista con los ojos llenos de tristeza y responde:
—He recibido noticias del banco, parece que uno de mis negocios en el extranjero enfrenta algunas dificultades financieras y se ha visto gravemente afectado por la crisis de Europa. Temo que no