"aaaaaaahhhhh..."
"aaaahhhhh..."
"mmmmhhhhh..."
"sssssss...."
"aaahhhhhh..."
"aaaayyyy..!"
Es lo único que se escuchaba a intervalos varios de cuatro voces que seguían con su maratón sexual.
El doctor penetraba a la mujer por atrás, ella encima de Él.
Mi amiga con el dildo doble la penetraba por adelante a la mujer con cada embistida de Rey atrás de ella.
Ninguno de los tres sádicos parecía cansado, solo sudaban mucho, gemían, jadeaban y gemían de nuevo.
Rey masacraba a mi amiga por detrás, ella como consecuencia masacraba también a la mujer.
El doctor apretaba con fuerza los senos de mi amiga y los de la mujer con una mano en cada uno de ellos.
"Quiero penetrarla solo."
"Ustedes descansen."
Dijo el Doctor y después de contar 1,2,3 todos salieron de donde estaban "escondidos" y resoplaron por aire.
Pude ver lágrimas en la cara de mi amiga.
Lágrimas y dolor cuando ambas cruzamos miradas.
Eran miradas que clamaban por piedad, llenas de arrepentimiento.
Lo se nena, lo se, he estado ahí.