Mundo ficciónIniciar sesiónÉl era experto besando. Succionaba y lamía sus labios con pericia, y ella quiso quejarse por semejante invasión y rechazarlo, pero su lengua inquieta, y sus brazos y manos gentiles lograron en ella un extraño efecto que la mantuvo allí clavada entre la pared y él. Entonces, a ella no le importó que esa boca minutos antes hubiese sido besada por otra, ni que esa piel antes hubiese estado expuesta a las manos de otra, y lo besó y lo abraz&







