Capítulo 14
Mina Simons
El hombre que contrataron para matarme, frunció con violencia el entrecejo para luego apartarse con brusquedad de aquel sofá viejo en donde se hallaba hasta hacia algunos segundos leyendo un libro mientras buscaba la manera de ignorarme.
—¡¿Cómo te atreves a hablarme de esa manera?! —Su grito fue tan agudo que los tímpanos de mis oídos habían empezado a dolerme, —sigue siendo una niña a pesar de tener casi treinta años, señorita Simon, además, ¿Quién le ha dicho a usted