Capítulo 30.
Damian:
Ya estaba cansado, quería irme de aquí, el hospital me estaba enfermando, ya llevaba dos malditos días aquí metido, deseaba dormir un poco y estando aquí no he podido hacerlo decentemente.
—Dile a papá que me saque de aquí —bufé.
—No voy a hacerlo Damian, compórtate, estas demasiado grande..
—Istis dimisidi grindi —el rodó los ojos— idiota, tu porque no estas aquí acostado sin poder moverte.
—Damian si no te callas ahora voy a mandar a que te pongan un sedante y así me dejarás en paz..