Capítulo 18.
Gina:
No se en cuanto tiempo nos tardamos en llegar, lo único que sabía en este momento es que me estaba perdiendo en las caricias de Damian, sus besos y lo bien que olía, hacia mi cuerpo estremecer. A penas se abrió el ascensor en el departamento, Damian me llevó a la sala, todo el departamento estaba casi que a oscuras, solo alumbraba la chimenea.
—No me gusta compartir Gina, suelo ser muy celoso con lo que me pertenece —su pulgar delineó mis labios.
—No le pertenezco a nadie Damian —lo des