Capítulo 14. El punto de no retorno.
Trevor llegó a la mansión cerca de la medianoche. Se sentía muy cansado, tanto física como mentalmente.
El tequila que Joey le invitó en el restaurante aplacó los sentimientos de rabia y frustración que sentía, pero despertó en él un pesar que había creído superado.
Una soledad que le carcomía las entrañas desde muy niño y nunca había logrado borrar de su existencia.
Por la muerte de sus padres se volvió un chico tímido y cerrado, su abuelo asumió el cargo de su crianza, pero él también había e