--Sabes que nunca te castigaré ni te despediré por un error, a menos que rompas el contrato de confidencialidad y divulgues información a terceros; ahí me olvidaría de que eres mi asistente y te vería como un rival--dijo Marie con simpleza mientras encogía los hombros y se dirigía a su oficina. Pero su asistente se interpuso en su camino.
--Sabe que usted me ha dicho que su amiga Rose tiene acceso a su oficina sin ningún impedimento-- Marie frunció el ceño mientras asentía--Bien, hace poco di