Marie se concentró una vez más en su computadora, ocupada en los detalles que debía enviar a sus asistentes para coordinar todo relacionado con el contrato. Sin embargo, una presencia a su lado derecho la hizo saltar de susto. --Lo siento, no era mi intención asustarte-- dijo Edward rápidamente al ver la reacción de Marie.
En varias noches, fue al bar con la esperanza de encontrarla, pero nunca tuvo éxito. Ahora entendía por qué, ya que ella era una mujer muy ocupada. --Me gustaría hablar con