Marie no sabía por qué tenía este comportamiento de apego hacia Edward, pero estando así de cerca con él, podía oler su perfume y vaya que le encantó olerlo. Sentía una paz que le recorría por todo su cuerpo. Edward la tomó varias veces de manera firme mientras cargaba a Marie para no dejarla caer , ya que esta no daba indicios de querer desprenderse de su lado, y eso le gustó.
--Hueles tan delicioso--le escuchó murmurar en su cuello.
-Sí-respondió. Vio cómo él asentía y tomaba las bolsas p