Marie no sabía por qué tenía este comportamiento de apego hacia Edward, pero estando así de cerca con él, podía oler su perfume y vaya que le encantó olerlo. Sentía una paz que le recorría por todo su cuerpo. Edward la tomó varias veces de manera firme mientras cargaba a Marie para no dejarla caer , ya que esta no daba indicios de querer desprenderse de su lado, y eso le gustó.
--Hueles tan delicioso--le escuchó murmurar en su cuello.
-Sí-respondió. Vio cómo él asentía y tomaba las bolsas para luego irse. Ella se recostó contra la puerta. -¿Qué fue eso? se preguntó mientras llevaba una mano a su corazón.
A la mañana siguiente, Marie estaba un poco estresada en la oficina debido a los nuevos contratos, ya que algunos les faltaban documentación . Miró el reloj y eran las 11 de la mañana. Su cita estaba cerca, y lo cierto es que estaba nerviosa. Solo esperaba que saliera todo normal, ella había sido un poco loca en los primeros meses.
Cuando alzó la mirada, vio a su personal camina