La señora estaba muy molesta. No dejaba de mirarla con desprecio y odio. Janet tuvo que hablarle y tratar de explicarle.
"Solo entré por curiosidad, y vi a Armando muy asustado, tenía un corte en el pecho, parece que le habían pegado un batazo y le dieron en varias partes de su cuerpo, solo traté de calmarlo. Lo lamento, queríamos contarle nuestra relación".
"No sé te ocurrió avisarme! ¡Eres una zorra! ¿Cómo se te ocurre meterte en la cama con mi hijo! Debería sacarte a estas horas de la hacien