Mundo de ficçãoIniciar sessãoMás que una oficina parecía el terreno de una batalla campal, donde la lucha era todos contra todos, ninguno de los cuatro quería ceder, ni retirarse de aquel lugar. Los ojos de Daniel se clavaron en “K” retándola a bajar la mirada o salir de la oficina, pero no esperaba que ella fuera igual o peor que él al mirarlo directamente con una sonrisa que lo dejo idiotizado (más de lo que ya estaba).
Esa sonrisa que lo atormentaba todos lo







