Parte 3...
Ella lo escuchaba atentamente, pero lo que lo inquietaba era cuando ella sonreía. Parecía que la habitación se volvía más luminosa. Y eso comenzaba a molestarlo un poco.
Quería elogiar su sonrisa, pero recordó que ella le dijo que no podía elogiarla sin motivo o se avergonzaría. También le dijo que debía mantenerse en sus límites para evitar problemas en el acuerdo.
Y ella tenía razón.
Había dormido poco, despertándose varias veces durante la noche y tardando en conciliar el sueñ