Capítulo 89
Stella Blake
Seis meses después del rescate, la vida se había reorganizado como una casa después de una tormenta. Las marcas en mis muñecas se habían convertido en cicatrices claras, casi invisibles. Las pesadillas disminuyeron de todas las noches a dos o tres veces por semana. El miedo a salir a la calle todavía existía, pero aprendí a empujarlo a un rincón de mi mente, cerrar la puerta y seguir adelante.
La barriga era enorme. Nueve meses. Benjamín o Sofía — todavía no sabíamos el