Mundo ficciónIniciar sesiónHallie
Al entrar a la oficina de papa me encontré con tres cabezas girándose hacia mi. Ninguna tenía un rostro amigable. Papa fruncía las cejas y se esforzaba por mantener una postura tranquila y diplomática, lo que le hacía ver estreñido. Theo no disimulaba su mirada despreciativa a la humana con los ojos, cruzados de brazos atrás de papá. Y la detective...pues tenía una mirada severa,







