3. Tienes una hermana
En la noche no pude dormir pensando en León, tenía muchas ganas de llamarlo, pero mi orgullo pudo más. Por la mañana, se me hizo tarde, cuando baje a desayunar mi papá y Daniela ya habían salido a la oficina. Tuve que pedir un café para llevar. ¡Mierda! Maldije, al querer encender mi auto éste se quedó atascado, no arrancaba. Mordí mi labio, ¿era cosa del destino o la vida me estaba dando una lección? El único mecánico que conocía era León. Suspiré, ¿lo llamaré o no lo llamaré? ¿y si sigue enoj