Llegaron las 11 am, Alexander se despertó y sintió que lo tenían abrazado, miro para atrás y vio a Mijaíl, sonrió unos instantes, pero cuando vio la hora en el reloj de la pared, se levantó a carrera y grito haciendo asustar a su amigo
—¿Las once de la mañana? Pero… tenía unas reuniones, m****a, ¿qué paso? Mijaíl… ese fuiste tú y ahora… Necesitaba hablar con ellos, carajooo
Mijaíl se levantó desperezándose muy tranquilo y acotó
—Cálmate Alexander, ayer llamé para que las traspasen para la tarde,