Jessa subió la escalera llevando un jugo de naranja en sus manos, al abrir la puerta atisbó una jarra con agua muy cristalina, dejo el vaso de jugo allí y sirvió otro con esa agua, lo dejo en la mesa y se acercó a la cama en donde estaba su esposo dormido, juntó dos de sus dedos para tocar en un punto específico en el cuello y despertar todos los sentidos de Alexander.
Cuando lo hizo, Alexander reaccionó de inmediato, se estiró largo y bostezó mucho, abrió los ojos muy despacio, Él balbuceaba p