97. Revelación impactante.
~Rowan~
No pude descansar en absoluto. Más bien tuve pesadillas. Cuando finalmente desperté, ya era de noche.
Me había tocado venir a dormir a mi antigua habitación porque Ivette se negó a hablar conmigo.
Eso me tenía inquieto. No lograba estar tranquilo.
—Joven, la cena ya está lista —me avisó Adele desde la puerta—. ¿Desea que se la traiga a su habitación?
Maldita serpiente. Seguro ya había corrido a contarle a mi madre que Ivette y yo estábamos durmiendo separados.
—Yo bajaré —ma