82. Revelaciones impactantes.
~Ivette~
El abuelo le dio un sorbo al té que le trajo una de las muchachas para bajarle el coraje. El pobre hombre no hallaba ni dónde meterse por la rabia que traía encima.
—Esa mujer siempre tiene que amargar los mejores momentos —espetó—. Siento mucho que hayas tenido que presenciar una escena tan fea, Ivette.
—Por mí ni se apure, don, que ya estoy acostumbrada —le respondí intentando quitarle peso al asunto—. Aunque sigo sin entender por qué le caigo tan mal a esa señora, si yo no le he he